Cómo combatir el estrés.

1 de Agosto de 2010

La mayoría de nosotros gastamos nuestras vidas útiles en correr de un lado a otro, tener reuniones, cumplir con plazos y hacer demasiadas actividades que nos dejan estresados y agotados al final del día.

El estrés puede tener efectos negativos en nuestra salud: no nos deja dormir, agota nuestra energía, nos hace vernos y sentirnos más viejos y  puede llevarnos a enfermedades y trastornos.

A continuación se proponen 3 caminos para combatir el estrés en el trabajo:

  

 

  

1.Comportamientos positivos.

Practique siempre que pueda lo siguiente:

•Aprenda a compartir el trabajo y/o a delegar funciones.

•No renuncie a su vida privada con el pretexto de seguir trabajando. De esta forma, no se es más eficiente y productivo.

•Sea realista en lo que puede y no puede hacer, las metas ambiciosas que no se pueden cumplir, son causas frecuentes de ansiedad y frustración.

•No lleve trabajo a casa, las horas extra-laborales y los fines de semana son de familia.

•Camine o haga ejercicio físico diario moderado, luego fije una hora regular para dormir.

•Practique regularmente sencillos ejercicios de Respiración y de Relajación.

•Tome pequeñas pausas en el trabajo “desconexión útil” ( máximo minutos cada una).

•Disfrute del fondo de las cosas (¿Cómo me siento?) y no sólo de la Forma (¿Qué estoy haciendo?).

•No mantenga los sentimientos dentro de usted mismo, identifique lo que le preocupa, analícelos, busque alternativas de logro y expréselo según convenga.

•Tome decisiones sin apurarse, pero no aplace lo que tiene que hacer por usted.

•Cuide su dieta, que sea sana y equilibrada (no al exceso de café, alcohol, tabaco, comidas rápidas).

•No sobrepase sus límites económicos (muchas causas de estrés provienen de preocupaciones financieras asumidas innecesariamente).

•Cultive su propia afición, escuchar música, leer, bailar.

•El mejor antídoto para el estrés es una vida sexual sana y satisfactoria, uno de los síntomas más evidentes de esta enfermedad es la disfunción sexual, la apatía, la frigidez y la impotencia, igual afecta a hombres que a mujeres.

  

2.Actividades de Reducción.

Las actividades que se indican a continuación son las más recomendables:

  

Identificar las fuentes de estrés

Es útil comenzar el proceso de reducción de estrés con un inventario informal de nuestras actividades cotidianas. El primer paso es mantener un diario de aquellas actividades que nos generan un mayor gasto de energía y tiempo, de las que desencadenan ansiedad o rabia, o precipitan una respuesta física negativa. También se debe anotar las experiencias positivas.

  

Reestructure prioridades

El paso siguiente es tratar de compensar el peso de las actividades productoras de estrés con otras que lo alivian. Agregar actividades placenteras es más positivo que reducir las desagradables únicamente. 

Si el problema se relaciona con el trabajo y no hay posibilidad de cambiarlo, se debe considerar todas las alternativas placenteras que sean posibles: la más simple es emplear el tiempo libre en actividades placenteras y no solamente en no hacer nada. 

Si el problema está en el hogar, planear actividades fuera de ella, aunque sea por cortos períodos de tiempo. 

Reemplazar actividades que demanden mucho tiempo y que no son realmente necesarias con otras más placenteras o interesantes. 

  

Ajuste las respuestas al estrés.

Muchas personas creen que ciertas respuestas emocionales al estrés son características innatas de la personalidad. Sin embargo, las personas pueden aprender a cambiar sus reacciones emocionales a los sucesos estresantes de la vida. 

  

Discuta los sentimientos

Los sentimientos de ira o frustración que no sean expresados de una forma aceptable pueden llevar a hostilidad, desaliento y depresión. Mostrar los sentimientos no significa ventilar frustraciones o aburrir a los amigos con detalles íntimos o auto-compadecerse. El objetivo principal es determinar y poder explicar las necesidades del individuo de la manera más positiva posible. La comunicación directa con otra persona puede no ser necesaria; a veces escribir una carta que nunca se envía puede ser suficiente.

 

Mantenga la perspectiva y mire el lado positivo de las cosas

Revertir las ideas negativas y aprender a enfocar el lado positivo ayuda a reducir tensiones y alcanzar las metas. Utilice la visualización creativa, imagine el escenario más positivo: ser esa persona que el momento o situación requiere, o es más lo que usted quiere ser o llegar a ser.

  

Use el humor

Mantener el sentido del humor en situaciones, la risa alivia las tensiones y ayuda a mantener la perspectiva de la situación. 

  

Relajación

La relajación baja la presión arterial y la respiración, la frecuencia cardíaca, reduce la tensión muscular y alivia las tensiones emocionales.

  

Adquirir hábitos saludables

Desafortunadamente la gente estresada cae frecuentemente en el uso de alcohol, tabaco, comidas o actividades pasivas como mirar televisión. La salud y la resistencia al estrés se puede mejorar comiendo bien y evitando hábitos tales como el alcohol, la cafeína, el tabaco y la comida “chatarra”.

  

Ejercicio

A medida que el cuerpo se pone en forma aumenta su capacidad de enfrentar el estrés. El corazón puede hacer frente a trabajos más intensos; los músculos, huesos y ligamentos se vuelven más resistentes y flexibles. Las personas con hábitos más activos pasan menos días enfermos que los sedentarios. La clave es encontrar actividades que sean emocionantes, desafiantes y satisfactorias. Comenzar con rondas de ejercicios de 10 minutos tres veces por semana puede ser suficiente para el que comienza, después, se aumenta paulatinamente el tiempo.

  

Reducir el estrés en el trabajo

Trate de hablar con sus compañeros en una forma simpática, y manifiéstele los problemas que cree están relacionados al trabajo. Trabaje en conjunto para mejorar la dinámica del trabajo (en la medida de lo posible). Hágale saber que la productividad puede mejorar si las presiones se reducen. Organice una red de amigos en su trabajo. Reestructure prioridades y elimine tareas innecesarias. 

  

Respiración profunda

Durante el estrés, la respiración se vuelve superficial y rápida. Respirar hondo es una técnica efectiva para “bajar las revoluciones”. Esta técnica puede ser muy útil, aún para mantener un estado de relajación durante todo el día. Inhale por la nariz lentamente, contando hasta diez, asegurándose que el estómago y el abdomen se expandan pero el pecho no se levante. Exhale a través de la nariz, contando hasta diez. Concéntrese totalmente en la respiración; ponga su mente en blanco. Repita este proceso cinco a diez veces y hágalo varias veces al día, aún cuando no se sienta estresado.

  

Relajación muscular

La relajación muscular, a menudo combinadas con respiraciones profundas, son un método simple y útil para conseguir dormir. Acuéstese en una posición sin cruzar las piernas, concéntrese en cada parte de su cuerpo, empezando por la cabeza. Incluya la frente, orejas, ojos, boca, cuello, hombros, brazos, manos, dedos, pecho, cintura, muslos, piernas y pies; debe mantenerse respirando profundamente.

  

Meditación

La meditación está aceptada como una ténica de relajación. El primer paso es adoptar una posición lo más confortable posible, debe estar sentado con los ojos cerrados concentrándose en una imagen simple o un sonido o una palabra (mantras) carentes de un significado particular y que permiten asociarlas únicamente con el proceso interior. Estas palabras se repiten en silencio. Cuando la mente empieza a divagar, se vuelve a enfocar la atención a la idea central o al sonido. Muchos recomiendan meditar por períodos no superiores a los 20 minutos, a la mañana temprano o a la noche. Una meditación exitosa provoca una relajación profunda y puede ser muy energizante.

  

3.Remedios naturales.

Ingerir constantemente líquidos como el agua permite que se eliminen toxinas y sustancias innecesarias para el cuerpo, así también es muy recomendable un té, el cual puede ser de:

  

Kava.

Esta hierba no solo ha sido usada para el alivio de estrés y el descanso, sino que también para aliviar la preocupación y curar el insomnio. Acuda con un médico naturista para saber cuál es la dosis más apropiada para consumo diario.

  

Lavanda.

Muchas personas confían en aceites de lavanda u otros para calmar a bebés que lloran o inquietos. Estos aceites también tienen el mismo efecto tranquilizante sobre adultos. Puedes masajearlos en tu piel, ponerlos en un baño, o sólo frotar una pequeña cantidad sobre ti para un efecto calmante y relajante.

  

Valeriana.

Ésta es una de las hierbas más usadas para curar el insomnio. Calma el sistema nervioso, haciéndote sentir en calma y relajado en lugar de estresado. Además, debido a que ayuda conseguir un sueño natural, te sentirás renovado y listo para enfrentar el día siguiente.

  

Reishi.

Ésta es un gran complemento si su estrés es causado por una mente constantemente agitada. Esta hierba genera que su mente este en calma y clara además ayuda curar la preocupación sin adormilarte o sedarte. También puede ayudarle a dormir si tiene dificultad para “apagar” su cerebro por la noche.

Estos son solo unos remedios, si se toman apropiadamente y con paciencia, pueden ser la solución natural y eficaz que busca, además de tener muy escasos efectos secundarios en comparación con los medicamentos de farmacia. Recuerde que es muy importante consultar con su médico antes de empezar cualquier suplemento naturista pues podría tener interacción con algún otro medicamento que esté ingiriendo.

  La aplicación cotidiana de lo mencionado anteriormente seguramente le permitirá sentirse mejor, le permitirá ser más productivo y estar sano.

Saludos y hasta la próxima.

  

Arturo Ballesteros

rhmatic@rhmatic.com

El tema del mes es parte del curso Habilidades Profesionales.

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