Pasa a la oficina antes de que te vayas…

1 de Agosto de 2011

  

El día comenzó como cualquier otro, llegué a mi lugar y Alicia mi compañera de a  lado escuchando música en su computadora desde que llega, ¿vamos por un café? - me dijo, acepté y nos dirigimos a la máquina despachadora.

  

¿Qué tal, mucho trabajo? – inquirí, no mucho, lo normal del día – contestó; surtimos nuestros vasos y nos dirijimos a otra jornada laboral, poco después alguien dijo: ¡ahí viene! (el jefe), todos nos centramos en algo: en la computadora, en la lectura de un documento, la copiadora, el teléfono, “tratar un punto con el compañero de a lado”, lo que fuera bueno, ya que Bermúdez (el jefe) era de cuidado.

  

Fernández, por favor pase a mi oficina antes de que se retire hoy, es muy importante - me dijo y continúó hacia su oficina, Alicia hizo expresión de: ¡Suerte!

  

Los momentos siguientes mi mente fue invadida de pensamientos: ¿habrá sido porque el otro día no coincidieron los datos del reporte, porque demoré en contestarle el correo de antier, le contesté muy serio el otro día que me saludó, entonces si eran ciertos los rumores de ajuste de personal?, pero, si yo no falto, cumplo con mi trabajo y me quedo tarde (bueno, a veces), ahora que si requiere apoyo o hacer un encargo se dirige a su asistente, ¿qué será? ¿qué pasará? – no dejaba de pensar en eso y así se me fue parte del día.

  

La hora de comida estaba por llegar, pero tenía algunos pendientes que demandaban atención, por lo que, dado lo acontecido decidí abstenerme de ir a comer, no quería exponerme a un desaguisado con el jefe en la tarde, en cuanto regresaron de comer los compañeros me dijeron: anímate, es Viernes, nos vamos a las 6 en punto a donde siempre - dijeron, casi ni les puse atención y mencioné que haría todo lo posible por acompañarlos.

  

La tarde transcurría trataba de distraer la mente enfocándome en mis actividades, a falta de una hora ya estaba considerablemente inquieto, cada vez más inmerso en dudas y conjeturas, no dejaba de preguntarme: ¿qué va a pasar?, apenas podía concentrarme en lo que estaba haciendo.

  

Las 6 de la tarde ya iban a dar, dejé de hacer el trabajo y me preparé para acudir con el jefe, trataba de tranquilizarme, ya todos estaban saliendo y solo quedaba yo, llegó el momento – dije, y me dirigí a la oficina del jefe.

  

Buenas tardes, ¿en qué le puedo ayudar? – dije, con una seña el jefe me indicó que tomara asiento mientras contestaba una llamada que parecía importante, mientras tanto seguía pensando: que no sea nada malo, pasados unos minutos el jefe colgó y dijo:

Fernández voy a estar fuera de la oficina por 3 días, le encargo dar seguimiento a un pedido especial del cliente GALEON, usted sabe que mi asistente es quien me apoya, sin embargo, en mi ausencia estará sobresaturado, por eso lo elegí a usted y me lo han referido como “de confianza”, confío en usted, le entrego el expediente, así que nos vemos a mi regreso y espero buenas noticias, ¡hasta luego!

  

La despedida de mano fue mi alivio, me apresuré a salir de la oficina y claro, a alcanzar a los compañeros donde siempre nos reunimos los Viernes.

  

¿Qué tan común puede ser este caso?

  

Saludos y hasta la próxima.

Arturo Ballesteros

rhmatic@rhmatic.com

rhmatic@glidefree.com

  

Actividad del mes, requiere contar con Java instalado en su PC.

Instrucciones:

1. De click sobre cualquier frase y mantenga oprimido el botón derecho del mouse.

2. Dirija el cursor hacia la frase que corresponda y librere el botón drecho del mouse.

3. Si es correcto, se confirmará el acierto y el texto será cubierto por un color de relleno.

  

  

  

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